¡aprendiendo a vivir el tiempo libre!

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aprender a vivir el tiempo

Por: Manola Escaler de Pieters

El verano se acerca y con él se nos viene la etapa del año en que planeamos ratos de esparcimiento familiar. Debemos aprovechar para cultivar la vida de familia, pues es una necesidad básica para todos. Las exigencias y expectativas de la vida cotidiana nos están robando la oportunidad para estar y disfrutar con nuestros seres queridos. Tomémonos el tiempo para plani car ratos de diversión, actividades con mucha comunicación, y un descanso que nos ayude a recuperar las energías para continuar con la jornada diaria.

De primas a primeras
De primas a primeras, llegar a casa y pensar que tu descanso será acomodarte a ver televisión y pedir a todos silencio para dormir y solamente no hacer nada, es poco realista si realmente quieres cultivar la vida familiar. Más bien busca actividades en las que no puedes dedicar ni tiempo ni atención mientras estás en tu trabajo. Cultivar algún pasatiempo con tus hijos y tu cónyuge que los haga distraerse, hacer ejercicio, cambiar de ambiente y pasar tiempo juntos.

Crear ritos
Puedes crear ritos familiares como por ejemplo, aprovechar las comidas de los domingos en un agradable momento para estar juntos, probar recetas nuevas que nos gustan a todos, y disfrutar de las sobremesas, al mismo tiempo que nos ponemos al día con todos los acontecimientos de la semana. Crear una “noche de cine” en casa, en la que cada miembro de la familia puede escoger la película que se verá esa semana, y preparar los consabidos poporopos, hot dogs y refrescos.

Organizar juegos
Podemos aprovechar para organizar un juego de fut, basket o volley en el que invitemos a los primos o amigos, y así además de ejercitar y mover el cuerpo, también compartimos con personas con las que no estamos todos los días y queremos tanto.

Salir a pasear
Y si eres de los que te gusta salir a pasear, pero no tienes esa casa en la playa o en el campo, hay infinidad de actividades que puedes hacer, y no necesariamente ir a un centro comercial a navegar por las vitrinas y alimentar las ganas de comprar todo lo que se nos antoja. Ahora hay muchos lugares que tienen actividades al aire libre como el canopy y el ciclismo. Podemos explorar un poco más y animarnos a subir un volcán, visitar lagos cercanos, hacer montañismo, o aprender sobre nuestra cultura y visitar parques arqueológicos como Kaminal Juyú, Mixco Viejo o Iximché.

Ratos de alegría
La diversión en familia nos deja mucho más que un rato de esparcimiento. Hace que nos conozcamos más, que podamos profundizar en esos lazos de amistad que nos unen y ayudan a crecer en confianza. Los ratos de alegría nos dan la oportunidad de reír juntos, atesorar buenos momentos que son como el depósito de defensas naturales para tener una vida de familia y relaciones sólidas. Son momentos en los que podemos transmitir amor, comprensión, paciencia, bondad, seguridad, amor...

Saber vivir y enseñar
Al final de cuentas, la propuesta es que todos aprendamos a ser mejores, y como es en la familia donde crecemos como personas, algunos de los puntos en los que mejoramos al saber vivir y enseñar a los hijos a vivir el tiempo libre son:

Nos hace sentirnos felices: Las presiones de tiempo bajan, y podemos dedicar tiempo a lo que nos gusta. Todos en casa deben tener la oportunidad de ejercer la libertad y escoger sus distracciones, colaborar con los planes y ser tomados en cuenta.

Nos humaniza y nos ayuda a estar en contacto con la naturaleza aprendiendo a apreciarla. La naturaleza es un regalo para el hombre y una necesidad, por esto es fundamental que cuidemos el medio ambiente y enseñemos a todas las personas a cuidarlo.

Nos culturiza: Aprendiendo de manera interactiva y amena sobre nuestra cultura, nuestros antepasados, nuestro entorno.

Desarrolla la creatividad: disponiendo a todos a crear planes diferentes.

Nos hace más sociables: Aprendemos a compartir con otros miembros de familia, a divertirnos con nuestras amistades, conocer gente nueva y participar de juegos en los que salimos del yo, nos desconectamos de la tecnología y aprendemos a abrirnos a los demás.

Nos organiza y aprendemos a planificar: ¿Qué vas a hacer este fin de semana? ¿A dónde vas este verano? ¿Algún plan para el puente? De la misma manera que programamos el trabajo de todo el año es muy conveniente que aprendamos a planificar nuestro tiempo libre para evitar que se nos vaya de las manos.

Como todo, enseñamos con el ejemplo. Así que procuremos que en nuestro hogar siempre haya ganas de pasarla bien, de hacer cosas nuevas y de planificar para que no se nos pasen los días sin hacer nada.

El tiempo libre es parte de nuestra vida y es importante saber cómo vivirlo. Solo así podremos enseñar a los hijos a aprovecharlo y a disfrutar de él. Es tiempo de vivir, de experimentar e interiorizar. Es tiempo de alegría, de disfrutar de la vida, tiempo de felicidad, de gratuidad y de diversión.

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