todo sobre manteles

Valora este artículo
(0 votos)

todosobremanteles mientras

A la hora de preparar una reunión hay muchos detalles que cuidar, pero uno de los más importantes y que muchas veces queda un poco olvidado es el mantel y las servilletas.

El mantel es el vestido principal de la mesa, así que olvídate de mantelitos individuales o manteles de papel y toma en cuenta estos consejos para usarlo correctamente:

El bajo mantel
Es muy recomendable usarlo, ya que tiene varias funciones: evita que el mantel resbale, protege la mesa de recipientes calientes, evita la humedad por el derrame de líquidos, protege de golpes y evitar ruidos durante el servicio de mesa.

Toma en cuenta que nunca debe ser más grande que el mantel, para que no sobresalga. Tampoco debe ser muy grueso.

Tamaño ideal
La básica es que cubra completamente la mesa sin colgar hasta el piso y cubriendo el bajo mantel. Debe quedar a un tercio de la distancia que hay de la mesa hasta el suelo.

Haz que combine
El mantel debe combinar a la perfección con la mayor parte de elementos que componen la mesa: la vajilla, los adornos y detalles como las flores. Las servilletas deben estar a tono con el mantel, aunque no importa si no pertenecen al mismo juego. Además, deben ir sin dobleces extraños, es mejor doblarlas en forma rectangular o triangular. Estos dobleces solo están permitidos en fiestas familiares u ocasiones muy informales. Tampoco es correcto meter la servilleta en la copa.

Tamaño ideal de las servilletas
El tamaño más común es de 50 x 60 cm, pero hay tamaños específicos para cada comida:
Servilletas de banquete: 60 x 60
Servilleta de mesa: 50 x 50
Servilletas de buffet: 35 x 35
Servilletas de té, desayuno o refacción: 30 x 30
Servilletas de lunch, aperitivo, cóctel o similar: 25 x 25 o 20 x 20

Antes de usarlos... revísalos.

MANTELES ENVEJECIDOS: si tu mantel ha estado guardado por mucho tiempo y está avejentado y con una tonalidad amarillenta, lo ideal es que antes de lavarlo lo dejes en remojo una noche completa en alguna de estas fórmulas:
- Agua + ½ taza de bicarbonato: fórmula perfecta para manteles estampados o de color. Asegúrate de que quede completamente cubierto.
- Leche: ideal para manteles blancos. Ponlo al sol hasta que se seque.
- Limón: un excelente blanqueador que debe ser aplicado específicamente en cada mancha. Es un excelente refuerzo para cualquiera de los métodos anteriores.

MANCHAS DE VINO: son de las más comunes y difíciles de quitar, pero si lo haces a tiempo no será tan complicado. Usa una mezcla de maicena y leche y remójalo por unas horas. Luego enjuaga en un ciclo delicado.

MANCHAS DE ACEITE: para sacarlas fácilmente actúa rápido, aplica abundante sal, azúcar o talco encima de la mancha para evitar que la tela absorba el aceite. Luego cepilla el área enérgicamente y lava.
Si la mancha es antigua deja en remojo durante varias horas en una solución de agua, alcohol y vinagre blanco, para luego lavar como de costumbre.

MANCHAS DE CAFÉ: estas se quitan fácilmente con una mezcla de agua y yema de huevo. En caso de telas delicadas sustituye el huevo por alcohol. Lo importante es dejar actuar varias horas y luego aclarar con leche, para finalizar lavándolo en un ciclo delicado o a mano con un jabón muy suave.

MANCHAS DE SALSAS: pueden ser complicadas, pero lo más importante es sacarlas en el momento que se producen. Usa un poco de vinagre blanco o bicarbonato de sodio y luego pasa un cepillo con cuidado de no dañar la tela. Aclara con leche y lava en un ciclo suave.

MANCHAS DE COSMÉTICOS: estas manchas se hacen más en las servilletas, principalmente las de lápiz labial. Deja la servilleta en remojo con agua tibia y detergente durante media hora. No frotes ni cepilles, sino la mancha se expandirá. 

también te puede gustar

comenta


Código de seguridad
refrescar el código

videos y tutoriales

ensalada texana

Video-foto2-internas