La luz y las plantas de interior

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Antes de comprar una planta de interior es necesario tener clara una pregunta: ¿en dónde se colocará la planta para que reciba la luz suficiente para mantenerse fresca y sana? La luz es el combustible que alimenta nuestras plantas de interior. Es el ingrediente vital necesario para que se lleve a cabo la fotosíntesis y sin ella, el crecimiento es limitado, lento o nulo.

La cantidad de luz que necesita cada planta varía y depende de la época del año. Así como algunas están bien con luz media de forma permanente, otras solo pueden estar así por un tiempo limitado.

El tipo de niveles de luz que puedes encontrar en una casa varían considerablemente. El siguiente dibujo te da una idea de la luz que generalmente habrá. Observa cómo la ubicación de las ventanas y puertas puede marcar una gran diferencia. También debes fijarte cómo se mueve el sol alrededor de la habitación para determinar los niveles de luz que tienes y cómo esta cambia durante el día para escoger tus plantas.

La mayoría de las plantas que se cultivan dentro de casa son originarias de zonas tropicales y subtropicales. Esto es importante saberlo ya que debes darles las condiciones ambientales lo más parecidas posible a su lugar de origen: una temperatura de entre 15º y 25º, luz, humedad del aire del 40% al 60% y humedad adecuada de la tierra. Además es necesario tener un control estricto contra las plagas, fertilizarlas y abonarlas regularmente.

Otro aspecto a tomar en cuenta es la intensidad del sol, que varía por varias razones:

  • A lo largo del día: por la mañana temprano el sol es más débil que a las 3 de la tarde.
  • Con las estaciones del año: en invierno el sol calienta menos que en verano.
  • Según la región climática: no es lo mismo tener plantas en una casa en una región calurosa que en una fría.

¿Cómo saber si tus plantas necesitan más luz?

La escasez de iluminación puede provocar un aspecto pálido y débil, pocas o ninguna flor, que se caigan las hojas, y un debilitamiento general. Pero también puedes ver otras señales:

  • Observa hacia qué lado está creciendo, ya que cuando les falta sol, lo buscan, y cuando les sobra, se esconden de él.
  • Si tienes un árbol frutal de interior como el calamondín, este no dará frutos o los frutos no madurarán.
  • También puede ocurrir que la planta se quede pequeña y desarrolle alguna rama larga que avance hacia el sol.

¿Cómo puedes solucionarlo?

Cámbialas de lugar: colócalas cerca de ventanas que se mantengan abiertas durante el día o cerca de un balcón o espacio abierto en donde entre luz durante el día.

Ponlas en una habitación orientada hacia el sur: esta es la ubicación ideal para las plantas que necesiten más luz. En las habitaciones que dan al norte, vendrán mejor las que toleran menos intensidad luminosa.

Es aconsejable rotar las plantas para que reciban luz balanceadamente: si estuviera cerca de una ventana procura que los rayos directos del sol no quemen sus hojas.

¿Es posible usar luz artificial?

La mejor luz que puedes proporcionarles a tus plantas es la natural, que en la mayoría de los casos se logra simplemente colocando la planta cerca de la ventana adecuada. Pero si no tienes espacio en las ventanas, o no tienes más remedio que elegir un lugar con menos luz, puedes sustituir la luz natural por artificial. Esto no quiere decir que uses una lámpara de mesa o de pie, necesitarás una «luz de crecimiento». Este tipo de luces se han diseñado para estimular el crecimiento de las plantas emitiendo un espectro electromagnético apropiado para la fotosíntesis.

Sin embargo, no son baratas y supondrán un gasto en electricidad. Las luces artificiales son excelentes de forma temporal, por ejemplo, en temporadas cuando la luz natural es limitada, pero en otras épocas del año es recomendable buscar fuentes naturales siempre que sea posible.

¡Con estos consejos tus plantas de interior se mantendrán en perfectas condiciones!


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