Guía del pesto

1.3K

Sencillo de elaborar, el pesto casero no tiene rival. Es una salsa capaz de hacer sublime cualquier plato, sándwiches, ensaladas, pizzas, pastas, o lo que la creatividad te dé.

Esta salsa originaria de Génova, Liguria, se elabora con albahaca fresca, piñones, aceite de oliva, ajo y queso parmesano. Tiene un sabor tan potente que con tan solo una pequeña cantidad puedes aderezar mucho de cualquier alimento.

La versión provenzal se llama Pistou. En contraste con el pesto genovés, este es hecho con aceite de oliva, albahaca y ajo. Se le agrega queso, pero no las nueces, y es utilizado para aderezar sopas.

Ideas para usarlo

Su uso más común es aderezar pastas, pero el pesto da para mucho más. Estas son algunas ideas:

Base para pizzas

Úsalo en lugar de la salsa de tomate, o combínalo. Recuerda que tiene un sabor fuerte, es por eso que lo recomendable es que extiendas solo una capa fina sobre la base, ya que podría enmascarar el sabor de los otros ingredientes.

Dip

Mezcla el pesto con queso crema suavizado y combínalo con pan pita tostado. Es un dip facilísimo con el que siempre quedas bien.

También puedes hacer un dip de espinacas y sustituir la mayonesa y las almendras en esta receta por ½ taza de pesto. ¡Quedará genial!

O también:

  • Añádelo al puré de papa, le dará un toque diferente.
  • Úsalo para los aderezos de ensaladas agregándolo a la clásica vinagreta.
  • Añádelo al agua o caldo de la cocción del cuscús para darle un sabor delicatesen.

Tips básicos para prepararlo

  • Cuando laves la albahaca, hazlo con agua fría, no caliente. Sécala muy bien entre capas de mayordomo.
  • Si quieres un pesto suave ponle solo 1 ajo, para uno más condimentado usa 2.
  • Si no tienes piñones, los puedes sustituir por nueces, macadamias, pecanas o marañones.
  • Cualquiera que escojas ponlas en una cacerola pequeña a fuego medio bajo y cocina, revolviendo a menudo, hasta que estén ligeramente doradas.
  • Elige un aceite de oliva que te guste por su sabor. Es importante que sea extra virgen.
  • Antes de poner todo en el procesador, corta la albahaca, las nueces y el ajo finamente, y luego ponlos en el procesador de alimentos con el aceite de oliva, la sal y la pimienta (sin el queso). Pulsa unas cuantas veces para lograr una textura “chunky”. Al tener la pasta, mezcla el queso con una paleta.

Mantenlo verde

Si buscas un pesto que se mantenga verde y brillante, el secreto es hervir las hojas de albahaca durante 5 segundos, no te pases de este tiempo. Luego sumérgelas en agua muy fría para detener la cocción y escúrrelas rápidamente. Al usar el método de blanqueado, puede que el sabor cambie ligeramente y sea menos terroso.

Otra opción es usar espinacas frescas para complementar (o sustituir) la albahaca, esto mantendrá el color verde brillante de tu pesto.

Para guardarlo

Si te sobra, puedes guardarlo. Para evitar que se ponga marrón, guárdalo en un tupper y ponle una capa de aceite de oliva encima, el aire no entrará y no habrá oxidación.

Además, puedes poner entre la tapa y el recipiente film plástico, se conservará aún más.
Durará refrigerado entre 5 y 7 días. Si quieres conservarlo por más tiempo, lo mejor es congelarlo. Hazlo en porciones pequeñas usando bandejas de cubos de hielo, para que luego uses solo lo que necesitas. Durará entre 6 y 8 meses.

Tipos de pesto

Aunque el más famoso es el original, ese que nació en la ciudad de Génova, lo cierto es que a partir de los ingredientes que se usan se han creado diferentes clases de pesto, tanto en Italia como en el resto del mundo. Un pesto de cualquier tipo tiene cuatro elementos básicos con los que se pueden jugar e, incluso, añadir otros sabores y colores, pero estos son esenciales:

  • Una hierba
  • Unos frutos secos
  • Un queso
  • Aceite de oliva

Pesto genovés

Raciones 1.5 tazas

Ingredientes

  • 2 dientes de ajo machacados
  • 2 tazas de hojas de albahaca
  • ¾ tazas de queso parmesano rallado
  • ¼ taza de piñones ligeramente tostados
  • ½ taza de aceite de oliva
  • sal al gusto

Elaboración paso a paso

  • Procesa los ingredientes formando una salsa espesa. Guarda hasta 2 días dentro de la refrigeradora.

Parte del encanto del pesto es que se pueden obtener diferentes resultados usando distintas cantidades, pero sin dejar de ser delicioso. Ahí radica una parte de su belleza y versatilidad.

Un tip: lo ideal es usar un mortero de porcelana con una macilla de madera. Por un lado, la porcelana no calienta los ingredientes con la fricción. Por el otro, la madera no raya la porcelana, de esta forma te aseguras de no añadirle este elemento a tu pesto.

Como ves, las posibilidades son infinitas y tu imaginación el único límite. ¡Aprovecha y disfruta esta salsa al máximo!


Close
Revista Enmicasa.com © Copyright 2022. Todos los derechos reservados
Close
Powered By MemberPress WooCommerce Plus Integration