El paso a paso para un herbario casero

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Tener un herbario es una de las mejores ideas: te permite tenerlas frescas y siempre a mano, son tremendamente fáciles de cuidar y ofrecen mucho en la cocina.

Otra ventaja es que si tienes una buena variedad y estas crecen mucho, puedes conservarlas secas. Su sabor se intensificará y puedes guardarlas fácilmente.

Toma nota de estos 10 pasos para que inicies un huerto ¡Son tan fáciles que aunque no seas un experto vas a conseguir tener tus propias hierbas!

1. Elige el sitio adecuado para tu huerto

Luz

La mayoría de aromáticas y condimentarias son bastante exigentes en lo que se refiere a la luz. Unas 6 horas como mínimo resultan necesarias para un buen crecimiento. No la subestimes, cuanta más, mejor.

Drenaje

Un exceso de agua en las raíces es algo poco positivo para la mayoría de aromáticas. Un buen drenaje es indispensable para el buen desarrollo de las raíces. Asegúrate de que las macetas cuentan con agujeros en la base.

Los recipientes

A la hora de escoger el recipiente, existen muchísimas opciones y materiales a tu disposición. Para escoger el sistema que mejor se adapte a ti y a tus gustos, ten en cuenta los siguientes factores:

a. Tamaño por planta: cada planta necesita un volumen mínimo de maceta para crecer de forma sana. Lo bueno es que la mayor parte de aromáticas se conforman con un mínimo de 1 libras de tierra por planta. Aunque si puedes, colócalas en una maceta de dos litros, ese extra de espacio les sienta muy bien, y de paso, no es necesario estar tan pendiente del riego y el fertilizante.

b. Espacio disponible: aunque creas que tienes poco espacio, existen soluciones para cultivar tus hierbas favoritas. Los jardines verticales, las macetas colgantes y soluciones más prácticas como el CONNECT Veritable Garden, el jardín interior inteligente que con su app te permite seguir el desarrollo de tus plantas, elegir la iluminación y ser advertido cuando el tanque de agua esté vacío. 

2. Anuales y perennes, por separado

Es importante saber a qué grupo pertenecen las nuestras, ya que hay que tratarlas de modo diferente. La diferencia en los ciclos de vida puede ser un problema si decidimos plantarlas juntas, ya que la gestión del espacio es diferente. Las anuales y bianuales necesitarán un reemplazo cada una o dos temporadas. En cambio, las perennes, si las colocas fuera debes cubrirlas del frío y cueidarlas más en época de lluvia. Requieren podas regulares y exigen un trasplante a macetas más grandes cuando crezcan. Por eso lo mejor es agruparlas por su ciclo de vida.

  • Las perennes: mantienen las hojas durante todo el año, y aunque pueden resentirse un poco con los cambios de clima, resisten bien. Entre ellas están: el romero, la lavanda, el tomillo, la salvia, y la menta.
  • Las bianuales: duran dos años, en el que el primero dan tallos y hojas y al final del último dan flores, para después morir. Entre ellas están: el perejil y el comino.
  • Las anuales: son todas aquellas que duran únicamente una temporada. Estas son: el cebollín, la albahaca, el cilantro, la salvia, la caléndula y el eneldo.

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3. Agrupa por necesidades de riego

Te facilitará muchísimo el trabajo, y ninguna planta sufrirá los problemas de falta o exceso de agua.

Poco exigentes: romero, tomillo, lavanda y salvia.
De mayor exigencia: albahaca, perejil, cilantro y menta.

4. Un tip para las macetas

Combina plantas altas con rastreras (Como tomillo, que es bajito y crece a lo ancho, con romero, que crece a lo alto) podemos llegar a cubrir toda la superficie de la maceta, impidiendo que los rayos de sol incidan directamente y conservando mejor la humedad y temperatura del suelo. ¡Ah y lo mejor!, los policultivos confunden a las plagas, dificultándoles encontrar su cultivo favorito. Así que no te lo pienses más y combina!

Una buena idea es sembrar por plato:

  • Thai: Citronella, menta, jengibre y albahaca.
  • Italia: Albahaca, orégano (¡puedes sembrar una tomatera cherry!)
  • México: Cilantro, perejil, orégano (puedes agregar un chile, no es una aromática, pero no ocupa nada de espacio y combina genial con estas)
  • Mediterráneo: Romero, tomillo, salvia.

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5. Cosecha, ¡pero sin pasarte!

Cosechar las plantas aromáticas promueve su crecimiento, las mantiene en su fase de crecimiento en lugar de entrar en su época de madurez y floración para finalmente morir. Durante esta fase de crecimiento, además, el sabor de las hojas es más intenso que en la etapa de floración. Eso sí, nunca cortes de un solo más de un tercio del volumen de la planta o repercutirá negativamente en su crecimiento, es mejor hacer podas pequeñas de forma regular (lo justo para añadirle el toque a cada plato).

TIP: Si te encuentras con una flor, es mejor eliminarla, para alargar así la época de crecimiento y disfrutar un tiempo más de hojas frescas.

6. Combina plantas con semillas para empezar tu huerto de aromáticas

Las semillas tienen muchísimas ventajas frente a las plantas compradas: dan plantas más adaptadas a su entorno definitivo, es más económico y te permite realizar siembras escalonadas. Pero en lo que se refiere a los huertos aromáticos es mejor empezar con una combinación. Compra plantas de aquellas que son más lentas en crecimiento (las perennes) y deja las semillas para las plantas anuales y bianuales, que crecerán rápido y te durarán más que las compradas.

7. ¿Vas a sembrar menta? ¡Disciplínala!

La menta puede llegar a ser muy invasiva, ocupando rápidamente toda la maceta o espacio de cultivo y desplazando otras plantas, déjala sola en una maceta.

8. Reprodúcelas

La mayoría de aromáticas resultan muy fáciles de reproducir por esquejes, lo que te permite multiplicar tu huerto sin coste alguno. Hazlo cuando las perennes se hayan hecho muy leñosas para sustituirlas, para regalar, o porque consideras que ¡nunca hay demasiada albahaca!.

Aquí los pasos:
  1. Lo primero que necesitas es una planta saludable.
  2. Corta ramas de unos 8 centímetros, justo por debajo de un nudo, que es la zona donde varias hojas salen del tallo. Elimina las hojas inferiores (que no queden sumergidas después en el agua). Si hay hojas pequeñas en el nudo, no te preocupes por ellas.
  3. Coloca las ramas en un vaso de agua limpia. El vaso debe ser transparente para dejar pasar la luz.
  4. A la semana empezarás a ver brotar pequeñas raíces del tallo. Al cabo de unas 3 semanas tu planta estará lista para trasplantar. Cada rama dará una nueva planta. Trasplántala en un lugar soleado y mantén el suelo húmedo.

9. No riegues en exceso

Esto es importante porque en las plantas leñosas perennes (romero, tomillo, lavanda…) su aroma y sabor se ve intensificado ante la escasez de agua.

10. Consérvalas

Algunas veces la producción excede el consumo que podamos hacer de nuestras plantas. Una buena idea en este caso es conservarlas.

  1. Corta y prepara los tallos: En el caso de la lavanda corta los tallos con flor y elimina las hojas. Para el romero y el tomillo, elimina las zonas leñosas, dejando tallos de unos 10 cm, elimina las hojas de la base para poder atarlos.
  2. Átalos con un hule: durante el proceso de secado los tallos pierden volumen, un hule siempre mantendrá sujeto el ramo.
  3. Cuélgalos boca abajo: busca un lugar seco, oscuro y ventilado para colgar los ramilletes boca abajo. Si dispones de secadora, podrás recoger las semillas que caigan para futuros cultivos.

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Las plantas aromáticas más fáciles para cultivar en interior

Cebollín: gracias a la poca luz que necesita (eso sí, garantízale un par de horas de luz directa al día) y a que resulta muy productiva. Se adapta a las condiciones del interior muy rápido si compras directamente la planta. A la hora de trasplantarla, debes cortar la parte superior de la planta (1/3 aproximadamente) para forzar el crecimiento nuevo.

Menta

Crece de forma muy expansiva, así que es mejor plantarla en macetas individuales. Esta vigorosidad y que acepta cierta sombra, hace que crezca feliz en el interior de las casas.

Perejil

Aunque de un crecimiento muy lento en sus primeras semanas de vida, una vez establecida resulta muy productiva, así que déjala crecer hasta que tenga mínimo unos 15 centímetros de alto.

Cilantro

Es imprescindible asegurarle un buen drenaje para un buen crecimiento. Necesitará fertilizantes para sobrevivir en maceta, aplícalo una vez cada dos semanas.

Albahaca

Una de las más utilizadas en la cocina… y de las más difíciles de cultivar dentro de casa. Aunque conociendo una serie de trucos se la puede cultivar sin problemas:

  • Garantízale 6 horas de sol diarias, una ventana orientada al sur es lo ideal. Si no dispones de tantas horas, prueba con variedades de hoja pequeña, que se adaptan muchísimo mejor a la sombra que las de hoja ancha.
  • Mantén las plantas alejadas unos centímetros de las ventanas. Aunque la luz es importante, mantenerla demasiado cerca de la ventana puede hacer que las temperaturas sean muy extremas.

Tip: Los trucos de la albahaca se pueden aplicar igualmente a cultivos exigentes en luz, como el romero, el tomillo o el orégano.


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