Consumida habitualmente como postre, cada vez se utiliza más para aportar un toque particular en la elaboración de platos salados. La pera es una fruta típicamente mediterránea que está disponible todo el año, debido a que se produce en distintas regiones del mundo, se conservan muy bien en cámaras lo que permite que esté disponible en cualquier lugar del mundo al poco tiempo de su recolección.
¿Cómo puedes aprovecharla al máximo?
Te recomendamos comprarlas en una etapa de madurez de acuerdo al día que las vas a utilizar, ya que maduran a temperatura ambiente. Si lo que deseas es acelerar su proceso de maduración, ponlas en una bolsa de papel. Si por el contrario necesitas que se conserven y no maduren tan rápido, refrigéralas.
Variedades
Es posible que en el supermercado encuentres un par de variedades de pera, pero el mundo de esta fruta es sorprendentemente amplio, con más de 30 tipos que te esperan más allá de los estantes comunes. En países productores como Chile y Argentina, elegir entre ellas puede parecer abrumador, especialmente al considerar que cada variedad tiene su propio sabor, textura y color únicos.
Te contamos cuáles son las más comunes, ayudándote a descubrir cuáles se adaptan mejor a distintos tipos de platos. Conoce estas opciones y elige sabiamente la próxima vez que te encuentres en el supermercado, potenciando así el sabor de tus recetas. ¡A disfrutar de la pera!
Anjou Verde
Esta pera se caracterizan por su aspecto acampanado y su cuello corto. Su piel es de color verde brillante y a veces tiene un suave rubor rojo.
Las Anjou verdes son excelentes en cualquier tipo de plato. Quedan genial cortadas en rodajas frescas para añadirlas a una ensalada o disfrutarlas como aperitivo. Su densa pulpa se mantiene bien en el horno, escalfada, cocida o asada. Si se consume cruda, tiene un refrescante sabor a lima-limón y un dulzor muy delicado.
Muchos chefs eligen la variedad Anjou porque están disponibles casi todo el año y se pueden adaptar a una gran variedad de usos culinarios.
Bosc
La pera Bosc, también conocida como pera Kaiser, es originaria de Francia y Bélgica. Lleva el nombre de Louis Bosc, un horticultor francés. Tienen un cálido color marrón canela con una cáscara ligeramente texturizada. Su silueta inconfundible se caracteriza por un tallo curvo y un cuello alargado, que se ensancha adoptando una forma redondeada.
Las peras Bosc tienen una carne firme y jugosa, por lo que son ideales para hornear, asar o escalfar, ya que conservan mejor su forma y textura que otras variedades. Tienen más sabor en una fase de maduración más temprana que otras variedades. Por ello, son dulces y jugosas, incluso antes de que la pulpa se ablande del todo. También son deliciosas si se comen frescas.
Comice
Es originaria de Francia. Su cuerpo es rotundo y su cuello muy corto. Suele ser de color verde claro, a veces con un matiz rojo rosado. Algunas variedades más recientes tienen un color predominantemente rojo.
La pulpa dulce, cremosa y jugosa de la Comice recién cortada marida perfectamente con queso, especialmente con los de maduración suave como el Brie o el Camembert. Quedará perfecta en tus tablas.
Aunque todas las peras se asocian con el invierno, la Comice es especialmente conocida como la «pera de Navidad».
Bartlett
La pera Bartlett, también conocida como pera Williams, madura del verde al amarillo. Tiene una textura carnosa.
Además de comerlas frescas, se puede disfrutar de su delicioso sabor y suave textura en una gran variedad de platos. Cortadas en rodajas son el complemento perfecto para una ensalada verde. O puedes servir simplemente trozos de Bartlett recién cortados con queso para un aperitivo elegante.
Seckel
Las peras Seckel se cultivaron por primera vez en Pensilvania. Se trata de unas peras diminutas de cuerpo redondo, cuello pequeño, tallos cortos y textura más gruesa que la mayoría de las variedades europeas. Su piel suele ser de color verde oliva, pero a menudo presenta un rubor granate oscuro que a veces cubre toda la fruta. Su carne es dulce y crujiente.
Por su tamaño son ideales como guarnición de platos y para su conservación.
Forelle
Las Forelle son una de las variedades más pequeñas de peras, un poco más grandes que las Seckels. El rasgo distintivo son las pecas rojas que hacen única a esta variedad. Su carne es jugosa y crujiente, ligeramente más firme que la de la mayoría de las peras.
Debido a su pequeño tamaño, son perfectas en ensaladas creativas y otras preparaciones frescas.
Concorde
La Concorde, de forma elegante, se caracteriza por su largo cuello, su puntiaguda parte superior y su tallo largo y curvado. La base es redonda y su piel, de color amarillo verdoso, presenta a menudo un tono dorado. La Concorde es dulce y jugosa, con una carne densa.
Es una pera muy versátil. Se puede comer fresca, cortarla en ensaladas o cocinarla de diversas formas: asada, a la parrilla, escalfada o salteada. Además, tardan en oxidarse después de cortarlas, por lo que son fantásticas para ocupar el centro de la tabla de quesos.
Starkrimson
Las peras Starkrimson reciben su nombre por su intenso color rojo carmesí. La Starkrimson es una pera suave y dulce con un delicado aroma floral.
Los amantes de las peras seleccionan la Starkrimson para cualquier uso fresco que resalte su vivo color. Estas peras dan un toque vibrante a un plato cuando se sirven con embutidos. Son jugosas y tienen una textura agradable y suave, lo que las hace ideales para el aperitivo y las ensaladas.
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