Forra una bandeja con papel mantequilla, cubre con suficiente sal. Coloca los filetes de salmón con la piel sobre la sal, sazona ligeramente con sal y pimienta. Hornea de 18 a 20 minutos o hasta que la carne se desprenda levemente con un tenedor. Procura que quede tierno por dentro.
Derrite la mantequilla y agrega las hierbas, la ralladura y el jugo de limón; sazona con sal y pimienta.
Saca el salmón del horno y retira los filetes cuidadosamente colocándolos sobre un plato. Por último, vierte la mantequilla de hierbas encima para decorar.