Mezcla en un bol el aceite de oliva, ajo, romero, tomillo, ralladura de limón, sal y pimienta. Unta las chuletas con esta mezcla y deja reposar al menos 30 minutos (idealmente 2 horas en refrigeración).
Precalentar el horno a 200 °C (400 °F). Coloca las chuletas sobre una bandeja con rejilla o en una fuente ligeramente engrasada.
Hornea durante 12–15 minutos, volteando a la mitad, hasta que queden doradas y jugosas (término medio). Si las prefieres más cocinadas, agrega 3–4 minutos adicionales.
Retira del horno, deja reposar 5 minutos tapadas con papel aluminio. Añade un poco de mantequilla derretida y unas gotas de jugo de limón antes de servir.