Dentro del vaso de la licuadora coloca las yemas de huevo con el jugo de limón y la sal. Derrite la mantequilla y una vez las yemas estén ya licuándose, agrégala estando caliente. De último añade el queso parmesano y ajusta la sazón.
Conserva en un recipiente tapado con un film cubriendo directamente la superficie por no más de 2 días. Para calentarla viértela dentro de una olla y agrega 2 cucharadas de agua hirviendo y mueve vigorosamente.