El romero es una planta medicinal y aromática que puedes utilizar de mil formas, de aroma muy agradable, estimulante y fácilmente reconocible por todos.
Conoce qué cuidados imprescindibles debes mantener durante el cultivo —en maceta, en el huerto, en la terraza, en el patio, en mesas de cultivo o en el jardín—, de esta maravillosa planta para que te dure muchos años y puedas aprovechar sus bondades.
Siembra o reproducción
Puedes comenzar sembrando las semillas del romero directamente, no lo hagas en semilleros, ya que tiene un bajo grado de germinación. Si eres nuevo en la jardinería, te recomendamos que adquieras una pequeña planta y así te evitas los problemas que pueden surgir durante la primera etapa del cultivo y tienes más probabilidades de conseguir que tu planta llegue a adulta.
Temperatura
Aunque esta planta es resistente y se puede adaptar bien a climas fríos, su temperatura óptima se encuentra entre las típicas de climas cálidos y templados. El romero se planta en el exterior, pero si las temperaturas no son las adecuadas (en el caso de heladas, granizo…) y tienes la planta en maceta, puedes pasarla al interior en una zona cercana a una ventana.
Riego
El romero crece de forma natural y espontánea, por lo tanto, está mejor adaptada a los periodos de sequía y poca agua. Controla muy bien los riegos y no te pases con el agua porque podrías ocasionarle daños a la planta. Una buena opción es que te inclines por el riego por goteo, tanto si estás cultivando esta planta en macetas, o directamente en el suelo en huerto o jardín. Durante las primeras etapas de la planta es cuando ésta requiere mayores aportes de agua.
Suelo
Evita suelos arcillosos, el romero se da más en los pedregosos, permeables y secos, con buen drenaje. Una vez al año añade dos centímetros de materia orgánica (humus de lombriz, abono u otros fertilizantes orgánicos). Como el romero desarrolla raíces muy profundas, es imprescindible que, si la cultivas en macetas, éstas tengan una profundidad de 40 centímetros. Su rango de pH se encuentra entre 6 y 7.5.
Luz
Ubica tu planta en una zona que reciba varias horas de sol diarias y lo verás crecer en todo su esplendor.
Poda
Cada año recorta las ramas que veas más débiles y deja un número limitado de tallos principales (dependiendo de cuánto espacio vas a dejarle a la planta en tu balcón, huerto, patio o jardín). Usa siempre una tijera especializada que esté bien limpia para evitar la transferencia de posibles plagas o enfermedades de unas plantas a otras.
Como es una planta de tipo arbustivo puede crecer bastante si tiene las condiciones óptimas y quizá necesites controlar su tamaño si no deseas que ocupe demasiado espacio, especialmente si la cultivas en espacios pequeños como balcones, macetas y jardineras. Evita podas muy drásticas.
Plagas y enfermedades
Puede verse afectada por podredumbre radicular y la aparición de hongos, si recibe demasiada agua y no cuenta con un drenaje del suelo. Esto se soluciona espaciando los riegos y limitando las cantidades de agua. Es poco común que el romero sufra plagas.
En el huerto y jardín el romero es excelente para atraer a insectos polinizadores, además por su porte arbustivo y leñoso, puede funcionar como cortavientos y proteger a otras plantas, como por ejemplo otras plantas aromáticas.
