Lavar la seda: ¿en casa o en la lavandería?

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Llevar a lavar las prendas de seda a la tintorería siempre es el método más escogido para eliminar manchas y evitar que se dañen, o por lo menos esa es la indicación en las etiquetas de cuidado. Pero si necesitas urgentemente lavar la prenda o simplemente te parece complicado no poder hacerlo en casa, te tenemos una buena noticia ¡sí es posible hacerlo! Recopilamos varios consejos de expertos y soluciones a problemas comunes con esta tela que te van a facilitar la vida.

Las fibras de seda son muy resistentes. ¿Se debilitan al mojarse? No más que cualquier otra tela, por lo que lo del “lavado en seco” no es una exigencia. Tampoco es cierto que este material se decolore si lo lavas en la lavadora o con el lavado a mano. Y en cuanto a su brillo característico, producto de la orientación de las fibras y de cómo estas reflejan la luz, no hay motivos por los que tenerle miedo al lavado en casa.

Entre todos estos mitos sobre la seda y sus cuidados solo hay una verdad: la calidad es importante. Las prendas de seda de bajo costo, es decir de fibras artificiales, son más vulnerables a la pérdida de brillo y de color. Pero esto es algo que sucede habitualmente con los tejidos que no son 100% naturales, así que no hay por qué preocuparse.

Divide y vencerás

Siempre se debe dividir la ropa según el color y el material, pero es aún más importante cuando se trata de prendas de seda. Lo mejor es lavar las prendas a mano y una a la vez, ya que cuando lavas la seda por primera vez, el tinte de la tela puede correrse, por lo que es esencial lavarlas por separado.

Agua fría ¡siempre!

Generalmente el color de la ropa se baja después de una lavada, no hay forma de evitarlo, independientemente del material. Para disminuir la decoloración, nunca uses agua caliente para lavar tus prendas. La seda estampada, en especial, puede sangrar en agua caliente.

Evita los detergentes pesados

La seda es un tejido delicado y debe tratarse con el cuidado que merece. Esto significa que los detergentes de alta resistencia para algodón o fibras sintéticas simplemente no te funcionarán. Para aumentar la vida de tus prendas de seda, te recomendamos lavarlas a mano en agua fría con un cuarto de cucharadita de detergente orgánico suave y suavizante de telas durante no más de cinco minutos. También existen productos hechos especialmente para lavar la seda en casa que puedes encontrar en tiendas especializadas.

¿Puedes secar tus piezas en la secadora?

Sin duda, secar la seda en la secadora cambiará la forma, el tamaño y la textura de la prenda, así que evítala a toda costa.

Una vez que termines con el lavado a mano, vuelve a enjuagar con agua fría y, exprime con cuidado el exceso de agua de la prenda, agítala para eliminar las arrugas e igualar la superficie. Cuelga las prendas para que se sequen al aire, pero no expuestas a la luz solar directa, ya que esto puede dañar la fibra y desteñir el color.

Si la prenda necesita planchado, no dejes que se seque por completo, es mejor dejarla ligeramente húmeda.

Planchado

Plancha solo cuando sea absolutamente necesario. La mayoría de las arrugas de la seda se pueden eliminar colgando la prenda en el baño cuando te duches, ya que la humedad ayuda a que las arrugas desaparezcan. Las arrugas rebeldes se pueden eliminar con una plancha de la siguiente manera:

  • Ajusta la plancha para que se enfríe (ajuste de seda).
  • Usa un paño limpio, suave, sin pelusas y de color claro entre la plancha y la tela.
  • Da la vuelta a la prenda y plancha mientras está húmeda. No mojes las áreas de seda seca, ya que esto puede causar marcas anulares.
  • Recuerda que demasiado calor puede hacer que la seda se vuelva opaca, se arrugue o se queme.

Cómo restaurar el brillo en la seda

La seda puede perder su brillo y volverse opaca. Para restaurar parte de su brillo sigue estos pasos:

  • En un tazón grande, agrega ¼ de taza de vinagre blanco destilado a cada 3,5 litros de agua tibia.
  • Sumerge completamente la prenda y agítala para que se empape por completo.
  • Retira del agua con vinagre y enjuaga varias veces con agua limpia y tibia.
  • Coloca la prenda sobre una toalla limpia y seca y presiona suavemente para sacar el agua de la tela enrollándola en la toalla.
  • Seca como te indicamos en el punto anterior.

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