¿Cuál es tu tipo de yoga?

1.2K
¿Alguna vez has escuchado a alguien decir: "probé hacer yoga una vez, pero no es para mí"? O tal vez hayas tenido ese pensamiento después de tomar una clase que realmente no te gustó.

Lo maravilloso del yoga es que hay varios tipos y todos tienen diferentes estilos, lo que significa que hay algo para todos. Ya sea que disfrutes de los entrenamientos de ritmo rápido y cardio intenso que te desafíen, o disfrutes del movimiento lento y consciente.

Sigue leyendo para conocer los diferentes estilos de yoga y encontrar el ideal para ti, ese que se adapte a tu energía.

Hatha

Cuando la mayoría de las personas piensan en yoga, piensan en hatha yoga. Implica posturas tradicionales, estiramientos de ritmo lento y trabajo de respiración para equilibrar el cuerpo y la mente. Es el tipo de yoga que más se asocia con el ejercicio físico.

Pruébalo si:

  • Eres nuevo en el yoga.
  • Disfrutas de los movimientos de ritmo más lento.
  • Estás ganando fuerza o recuperándote de una lesión (y tu médico te ha dado el visto bueno para practicar yoga)
  • Disfrutas cada estiramiento.

Vinyasa

El yoga vinyasa vincula la respiración con el movimiento, lo que a menudo lo convierte en un estilo de ritmo más rápido. Si haces un movimiento inhalas y si haces otro exhalas, eso es vinyasa. Las posturas van fluyendo de una a otra sin detenerse. Esto genera un esfuerzo físico adicional que se complementa con la relajación que se consigue al coordinar con la respiración. ¡Maravilloso!

Sin embargo, hay mucho espacio en cada postura para mantener y sentir el estiramiento. Además de incorporar posturas tradicionales, también podrás encontrar posturas y variaciones más modernas, como wild thing y fallen angel.

Es para ti, si:

  • Tienes experiencia en danza o expresión creativa.
  • Disfrutas de movimientos de ritmo más rápido.
  • Te distraes fácilmente: el trabajo de respiración ayuda enormemente en este caso.
  • Estás interesado en la secuenciación de posturas máximas o en abrirte gradualmente a una postura desafiante.

Power yoga

La diferencia entre el power yoga y el vinyasa, es principalmente el objetivo que tengas. Ambos estilos son de ritmo rápido, pero el vinyasa se centra más en la respiración y el power más en el cuerpo. En el power yoga puedes encontrar variaciones de posturas que involucran un elemento de fitness, como variaciones de la plancha lateral o de la postura del barco. Bajo este concepto se incluyen estilos centrados en el fitness como el yoga sculpt con pesas y el yoga HIIT.

Es para ti, si:

  • Buscas un entrenamiento que te haga sudar.
  • Te gusta un estilo enfocado en lo físico.
  • Quieres que se desafíe tu fuerza, equilibrio y flexibilidad.

Ashtanga

Este es el tipo de yoga para personas que les gusta la práctica altamente estructurada y retadora. Es uno de los estilos más populares, consiste en hacer posturas y movimientos fluidos y conscientes, ligados a la respiración (estilo vinyasa). Es una forma atlética de hatha yoga.

Este estilo tradicional implica una secuencia establecida de posturas que incluye saludos al sol, posturas de pie, posturas en el suelo e inversiones. El ashtanga se divide en seis series, y se debe completar una serie (si puedes hacer cada postura cómodamente) antes de poder pasar a la siguiente. Si eres una persona ambiciosa y competitiva contigo misma, es posible que te sientas atraído por este estilo. Es fácil medir tu progreso cuando completas las mismas posturas cada vez, y puedes entrar en un estado de flujo más fácilmente cuando sabes qué viene a continuación.

Practícalo si:

  • Eres una persona competitiva a la que le encantan los desafíos personales.
  • Eres atlético y te interesa desarrollar resistencia y flexibilidad.
  • Te interesan las posturas establecidas en lugar de una secuencia nueva y fluida cada vez.

Yin

Disminuye tu ritmo con este tipo de yoga, un estilo que se caracteriza por posturas pasivas y prolongadas y principalmente en el suelo. Si bien el yin no es una secuencia establecida, sí rota a través de una colección específica de posturas diseñadas para trabajar el tejido conectivo profundo de tu cuerpo.

Aunque parece una práctica fácil, no es necesariamente solo para principiantes. A menudo, el desafío de mantener una postura y aquietar tu mente en silencio durante 3 a 5 minutos seguidos puede ser una de las cosas más difíciles que hagas en la esterilla. También es una práctica acogedora con accesorios de yoga como mantas y bloques que son una parte esencial de la experiencia.

Inclínate por este tipo de yoga, si:

  • Buscas un estilo de yoga que te ayude a relajarte.
  • Necesitas ayuda para aquietar tu mente y liberar el estrés.
  • Eres una persona activa que busca equilibrio y liberación.

Restaurativo

A primera vista, el yoga restaurativo puede parecer similar al yin, pero existe una diferencia, al igual que el power y el vinyasa, todo se reduce al objetivo que tengas. Este tipo de yoga trabaja los tejidos más sutiles y, a menudo, puede ser intenso, mientras que el yoga restaurativo está diseñado para brindarte una relajación y recuperación completas. Puedes aumentar el nivel de comodidad en una clase de yoga restaurativo con accesorios adicionales para promover la curación.

Es para ti, si:

  • Buscas relajación y curación profundas.
  • Quieres prepararte para un sueño profundo y reparador.
  • Quieres comenzar a moverte de una manera más suave.

Kundalini

Si te interesa el trabajo energético y el aspecto espiritual del yoga, te encantará este estilo. Implica movimiento, respiración, mudra (posiciones de las manos), cantos y sonido. Se dice que todos tenemos energía acumulada en la base de la columna vertebral y, a través de la práctica del kundalini, despertamos y liberamos esa energía a través de nuestros siete chakras.

Pruébalo si:

  • Te interesan los aspectos energéticos de la práctica del yoga.
  • Quieres conectarte con tu intuición.
  • Quieres acceder a sentimientos de paz y tranquilidad.

Bikram

Está diseñado sobre una secuencia de 26 posturas con las que se busca estirar y fortalecer los músculos. En algunos lugares se practica en una habitación ambientada a 40ºC para que las articulaciones se flexibilicen.

Las 26 posturas clásicas, que provienen de la tradición Bishnu Ghosh, forman parte de una secuencia establecida que se debe practicar en un orden determinado. Al igual que el ashtanga, estas posturas se secuencian intencionalmente con ejercicios de respiración, posturas de pie, equilibrios, flexiones, flexiones hacia atrás y giros.

Lo que hace que este estilo sea diferente es que enfatiza la quietud entre períodos de actividad, introduciendo savasana varias veces durante la práctica antes de que termine. Esto subraya la importancia del esfuerzo y la facilidad, la tensión y la liberación. Al igual que una clase de HIIT, alternar entre la actividad y el descanso puede brindarte un increíble impulso cardiovascular.

Practica bikram, si:

  • Te encanta la constancia y disfrutarías de una secuencia establecida.
  • Anhelas una práctica atlética y sudorosa que acelere tu frecuencia cardíaca.
  • Quieres desarrollar fuerza, estabilidad y flexibilidad.

Prenatal

Si estás embarazada y buscas una forma de bajo impacto para fortalecer, estirar y preparar tu cuerpo para el parto, no busques más que el yoga prenatal. Si bien la mayoría de los estilos de yoga se pueden modificar para el embarazo, una clase de yoga prenatal está específicamente orientada a embarazadas con un ritmo más lento, modificaciones frecuentes y secuencias y posturas personalizadas según el trimestre en el que te encuentres.

Beneficios del yoga

El yoga enfatiza la atención plena, la moderación, la disciplina y la perseverancia, señala la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) sostiene que es una herramienta para mejorar la salud física y mental y contribuye a prevenir y controlar las enfermedades no transmisibles (ENT).

Para la salud mental

  • Tiene beneficios psicológicos inmediatos. En concreto, disminuye la ansiedad y el estrés y aumenta la sensación de bienestar emocional y social.
  • Contribuye a mejorar el sueño y el equilibrio.
  • Desarrolla la conciencia interior y enfoca la atención en el momento presente. Conforme a la Escuela de Medicina de Harvard, quienes lo practican se sienten más satisfechos con sus cuerpos.

Mejora el estado físico

  • Existe evidencia de que las personas que comienzan a practicarlo tienen mayor fuerza, ​​resistencia muscular, flexibilidad y aptitud cardiorrespiratoria que cuando no la realizaban.
  • Contribuye a aliviar el dolor lumbar y de cuello. Se cree que también podría ser beneficioso frente al dolor de cabeza de tipo tensional y la artrosis de rodilla.

Podría ayudar a dejar de fumar

Conforme a la Escuela de Medicina de Harvard, en un estudio de 2020 en el que participaron personas que intentaban dejar de fumar, la práctica del yoga mostró una reducción en los antojos de cigarrillos después de una sola sesión, lo cual demostraría que es una herramienta útil para quienes quieren abandonar este hábito.

Muestra beneficios durante la menopausia

Por otra parte, resulta ser efectivo al mejorar los síntomas de la menopausia, tanto físicos (por ejemplo los sofocos), como los psicológicos (como la ansiedad o la depresión).

Si bien es cierto que hay un método que se adecúa a cada persona, lo más recomendable es entender exactamente cuál es el objetivo que se busca y no concluir que un método es mejor o más auténtico que otro por su popularidad. Una vez identificado el objetivo escoge el tipo de yoga que se adapte y disfrútalo. ¡Namasté!


Close
Revista Enmicasa.com © Copyright 2002-2026. Todos los derechos reservados
Close