Vivimos en un mundo que constantemente nos invita a acumular más: más cosas, más compromisos, más ruido. Pero, ¿y si el secreto de la felicidad estuviera en todo lo contrario? El minimalismo es una filosofía de vida que apuesta por simplificar, desprendernos de lo innecesario y enfocarnos en lo que realmente importa. ¡Y no, no se trata de vivir con una sola silla y un cepillo de dientes!
El minimalismo no es solo una estética de espacios vacíos y colores neutros. Es una forma de vida que te invita a:
- Reflexionar: cuestionar lo que poseemos y decidir qué nos aporta valor.
- Reducir: desprendernos de lo que no necesitamos.
- Enfocarnos: dedicar nuestro tiempo, energía y recursos a lo que nos hace felices.
¿Estás dispuesto a ser minimalista?
Ser minimalista consiste en adquirir los productos justos e imprescindibles para tu casa, el armario y a nivel personal. Este estilo de vida puede aplicarse a muchos ámbitos diferentes como la decoración y el aseo, pero también a la ropa y a la filosofía, e incluso en la gestión emocional.
La idea básica es volver a lo esencial y huir de las técnicas de marketing que intentan empujarnos a hacer compras sin fundamento. El objetivo es concentrarse en las cosas realmente importantes del día a día, como las relaciones personales o disfrutar del momento, sin que en nuestra mente haya distracciones innecesarias que nos separan del presente.
Cómo ser minimalista paso a paso
Si a ti también te gustaría quitar todo lo innecesario de tu vida y enfocar tus esfuerzos hacia lo que de verdad merece la pena, aprender a ser minimalista es la opción. Te contamos cómo hacerlo paso a paso:
Haz un inventario
Antes de empezar a deshacerte de cosas, separa lo que necesitas de lo que no. Todo aquello de lo que decidas prescindir lo clasificarás en tres categorías:
- Donar: aquellos objetos que pueden aprovecharse y están en buen estado.
- Vender: si se trata de pertenencias que tienen valor.
- Reciclar: aquellas cosas que estén estropeadas, obsoletas o que no puedan tener ninguna otra utilidad.
Es la primera parte, pero también la más complicada. Muchos objetos tienen un valor personal para nosotros y deshacernos de ellos será complicado si no estamos preparados para hacer un descarte radical. Podemos tomarnos todo el tiempo que necesitemos, cada persona va a su propio ritmo y necesita su tiempo.
Elimina duplicados
Puede que te encuentres con una gran cantidad de algo que sí necesitas. Por ejemplo, tazas, cubiertos, toallas y similares. En este caso, descarta lo que esté en mal estado, utiliza lo que está en condiciones y guarda lo que permanece en buen estado para cuando sea necesario utilizarlo.
Dale un lugar a las cosas
Cada cosa en su lugar. De esta manera, será mucho más fácil mantener el orden tanto visual como práctico. Para ayudarte, puedes utilizar cajas o cualquier clasificador que te permitan tenerlo todo clasificado adecuadamente y de un modo que sea agradable a nivel visual, para verlo todo claro y tener fácil acceso.
Controla lo que compras
Una vez has hecho limpieza, has ordenado y te has quedado con lo que verdaderamente usas, guárdatelo en tu memoria y utiliza la sensación de bienestar para ayudarte a controlar lo que gastas. No caigas en las trampas del consumismo y sé consciente de la importancia de controlar las compras. Una regla que puedes emplear es: “entra una cosa, sale otra cosa“.
Simplifica la tecnología
Ten solo lo que necesitas. Si cuentas con un iPad, una agenda, una calculadora, una cámara de fotos y un bloc de notas… ¿por qué no usar sólo tu teléfono móvil? Tener demasiados objetos cuando hay uno que puede cumplir con todas esas funciones es completamente innecesario.
Aplica el minimalismo a tus finanzas
Una vez tu alrededor está organizado, es hora de enfocarte en las finanzas personales. Este estilo de vida puede cambiar (y cambiará) la manera en que manejas el dinero. Empezar a simplificar tus gastos, por un lado, y automatizar los ahorros, por el otro, te permitirá no caer en el consumismo y aumentar tu economía.
Limpieza virtual
Finalmente, es el momento de hacer limpieza de todos los archivos que tienes. Imágenes, vídeos, música y aplicaciones que ya no utilizas y que ocupan espacio innecesariamente. También debes limpiar la bandeja de entrada del correo electrónico, algo con lo que siempre cuesta iniciarse.
Sabemos que no es una tarea sencilla, así que te dejamos esta guía para que inicies.
