Amor adolescente: «red flags» en una relación

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Hay situaciones en las relaciones de pareja que ninguno debemos aceptar, pero es especialmente importante que los adolescentes las eviten por completo, porque de no hacerlo podría ser una experiencia muy dolorosa en sus vidas.

Las relaciones de pareja de nuestros hijos estarán determinadas por todo lo que aprenden de notros y de su entorno —las redes sociales, amigos, televisión, música y hasta los libros—durante su niñez, infancia y adolescencia.

Aquí es en donde aparecen los mitos del amor romántico, ese ilusionismo de las relaciones de pareja que es tierra fértil de relaciones tóxicas y dependientes.

El problema con este mito es que ha creado una serie de reglas que se han instalado en la sociedad y que pueden llevar a los chicos a tener una idea equivocada de lo que es el amor.

En su libro ‘Me quiero, te quiero: una guía para desarrollar relaciones sanas’, María Esclapez habla sobre las “red flags” que pueden llevarnos a caer en relaciones poco sanas. Estos “por ahí no paso (¡ni loco!)” es algo que debemos hablar con nuestros adolescentes y ayudarles a que los tengan super claros y presentes. Porque si los ignoran, lo más seguro es que entrarán en una relación tóxica. Pero si saben leerlos y manejarlos, les permitirán construir una relación sana, y lo más importante, un aprendizaje que les será útil el resto de la vida.

En sus redes sociales, María Esclapez hizo un repaso de estas red flags, así que te hemos hecho un resumen de las que pueden ser un material valioso para hablar con tus hijos.

1. Te controlo porque te quiero

¡Este es casi un clásico! Y ahora con la tecnología, las herramientas para controlar a una persona están fácilmente al alcance. Las redes sociales, con los me gusta de las publicaciones; WhatsApp con el “en línea” y otras más avanzadas, que en las manos equivocadas pueden llegar a ser una tortura.

Lo más grave de esto es que ellos vean el control como una demostración de amor, cuando lo ideal (y lo que debemos enseñarles) es que cuando quieres a alguien, confías en esa persona. Si no hay confianza, la relación, simplemente no va a funcionar.

En esta red flag podemos incluir a su complemento: Si tiene celos es porque te quiere. A lo que debemos aclarar, que los celos no son amor, son un reflejo de miedos e inseguridades.

Esclapez, en su libro, nos recuerda: “los celos son una emoción, y como tal, no podemos evitar sentirlos, pero sí podemos manejarlos y controlar cómo afectan a la relación”.

2. Si quieres estar conmigo, tienes que aceptarme como soy

Cuando conocemos a una persona, tendemos a idealizarla. ¡Todo de ella nos gusta! Es como si nuestro cerebro nos lanzara un shot de anestesia. Es conforme nos vamos conociendo que nos damos cuenta que todos tenemos lados de luz y otros no tan iluminados. Las personas pensamos diferente, tenemos costumbres y gustos distintos, no siempre vamos a coincidir.

María Esclapez señala algo importante en su libro: “No podemos pretender cambiar a las personas, pero sí sus conductas”.

¿Qué significa esto? Simplemente que es necesario cambiar comportamientos disfuncionales para que una relación funcione, que no es lo mismo que cambiar tu forma de ser. Debemos separar lo que somos de los que hacemos.

3. ¿Por qué sales con tus amigos si me tienes a mi?

El tiempo en pareja es maravilloso, pero que esa persona no quiera estar contigo día y noche no significa que no te quiera o no le importes; significa que, además de quererte, tiene una vida antes de ti y responsabilidades que cumplir —estudios, familia, hobbies, sueños, amigos…—.

Lo importante en este punto es que los chicos comprendan que estar en un noviazgo no borra el resto de sus intereses y vidas. Deben tener claro que a su mundo se suma esta persona especial, y viceversa. Que su relación debe aportar y no restar.

4. ¿El amor lo puede todo?

El amor es lo que inicia una relación, pero no es suficiente. Se necesitan más elementos para que esta prospere: comunicación, empatía, respeto, capacidad de resolución de problemas, gestión de emociones, etc. Algo importante qué resaltar es que en la adolescencia estas habilidades no son fáciles de aplicar (¡lee nuestro artículo sobre el cerebro adolescente!) y llegarán más adelante, cuando el cerebro termine su desarrollo, lo que también los hace que estén más expuestos a una relación con comportamientos tóxicos.

5. Ojo con aplicar el dicho: “Los que se pelean se desean”

“Si te peleas con alguien, no es que lo desees, es que te estás peleando. Fin de la historia”, dice en el libro de Esclapez. «El amor es estar bien con alguien, entenderse, quererse y respetarse. Las parejas que pelean continuamente, no se quieren más, simplemente, necesitan aprender a relacionarse desde el respeto y trabajar en su comunicación.»

Sin duda todos los padres queremos felices a nuestros hijos, recuerda que gran parte de su felicidad radica en desarrollar relaciones sanas. Estas “red flags”, además de ser clave en las relaciones de pareja, son aplicables a la amistad, que también puede llevarlos a vivir una relación tóxica.


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