Un jardín desértico o seco, es un tipo de jardín que no requiere mantenimiento ni riego constante. Se compone de piedras y plantas desérticas que se mantienen solas principalmente.
Aunque estos espacios son secos, también son espacios muy vistosos y llenos de naturaleza. Con colores que permiten hacer contrastes únicos en el paisaje y que no podrás lograr con otro tipo de jardines.
Ventajas de un jardín desértico
Estos jardines tienen características únicas que te van a encantar. Te compartimos aquí algunas de las más importantes y que puedes considerar si estás pensando en iniciar un proyecto y quieres comparar con otros tipos de jardín.
- No requiere mucha agua: este tipo de jardín va a sobrevivir aún cuando las condiciones de agua sean mínimas. No importa si el riego no es frecuente. Las plantas van a resistir en las temporadas de sequía y en veranos fuertes.
- Mantenimiento mínimo: las plantas que se utilizan en los jardines desérticos no necesitan ser podadas con frecuencia y como casi no tienen follaje, no te tendrás que preocuparte de limpiar hojas secas, solo en ciertos periodos del año.
- Se adaptan a casi cualquier región: solamente en caso de que el lugar donde vives sea muy húmedo, evita regar las plantas con frecuencia.
- Mejoran el paisaje: como la mayoría de las plantas de este tipo de jardines tienden a florecer en ciertas temporadas del año, le vas a dar una vista muy hermosa al paisaje, con flores coloridas y de altos contrastes.
Tips para que tu jardín esté en perfectas condiciones
Si estás intentando cultivar un jardín desértico exitoso en un área donde el agua es escasa, tendrás que considerar algunas cosas para que prospere. Al fin y al cabo, este tipo de jardín se adapta específicamente para crecer en condiciones climáticas extremas, incluidas altas temperaturas y escasas precipitaciones.
1. Elige las plantas adecuadas
En primer lugar, hay que elegir plantas que sepan adaptarse a los entornos desérticos. Estas plantas tendrán resistencia al calor, tolerancia a la sequía y requerirán poca agua.
Para crear un jardín con este estilo, te recomendamos plantar cáctus, salvia, sábila, rosa del desierto, plantas de agave, nopal, pata de elefante y suculentas, ya que por ser plantas desérticas requieren de pocos cuidados y consumen poca agua, son resistentes a las altas temperaturas, y además, le darán un toque de color a tu jardín.
2. Riega las plantas de manera eficiente
Los sistemas de riego por goteo son los más utilizados en los jardines desérticos, ya que llevan agua directamente a las raíces de las plantas. Puedes elegir entre pulverizadores y goteros. Una vez establecidas, las plantas desérticas, necesitarán agua una vez por semana o incluso menos en invierno. Es posible que los cactus no necesiten riego en esta temporada.
3. Crea un programa de riego
Después de monitorear los requisitos de agua específicos de cada planta, puedes crear un programa de riego y regar las plantas profundamente pero con poca frecuencia. Esta técnica permitirá que la tierra se seque entre riegos, lo que provocará un crecimiento más profundo de las raíces. Recuerda que debes ajustar el calendario de riego de una temporada a otra.
4. Dale suficiente espacio a tus plantas
Asegúrate de sembrar las plantas con suficiente espacio para crecer. Con la mayoría de las plantas, 12 pulgadas de ancho y 18 pulgadas de profundidad son suficientes. Este método puede evitar que la tierra se sobrecargue y permitir suficiente circulación de aire, lo que disminuye el riesgo de pérdida de humedad y enfermedades fúngicas.
5. Crea protección contra el viento y la sombra
Finalmente, usar telas de sombra y cortavientos protegerá tus plantas del viento y el sol. Esta acción puede salvar tus plantas en condiciones intensas, ayudándolas a mantenerse hidratadas e intactas.
