Toallas siempre suaves

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No hay nada mejor que salir de una ducha caliente y envolverte en una toallas suaves. Pero, lamentablemente, las toallas pueden volverse más quebradizas con el tiempo y no conservar la misma esponjosidad que tenían cuando las usaste por primera vez.

Para evitar que tus toallas nuevas se endurezcan o darles una nueva vida a las que ya tienes, esto es lo que necesitas saber.

Fíjate en el gramaje

Cuando compres toallas nuevas, recuerda siempre: cuanto más gramos por metro cuadrado tengan las toallas, más suaves se sentirán. Las ideales son las que rondan los 450-600 g/m².

Prueba estos tips

  1. Antes de lavarlas, puedes remojarlas durante 30 minutos. Agrega al agua un chorrito de vinagre blanco y limón.
  2. Si no tienes mucho tiempo para remojar, otra alternativa es meterlas en la lavadora agregando un poco de detergente y vinagre blanco. No te preocupes por el olor del vinagre, desaparecerá durante el ciclo.
  3. Si vas a secarlas al aire, al sacarlas de la lavadora, sacúdelas una a una y ponlas a secar en la sombra. Esto reducirá la aspereza.

Lávalas correctamente

Antes de poner una carga en la lavadora, hay una cosa fácil que puedes hacer para preparar tus toallas para el éxito: sacúdelas bien. Agitar las toallas puede ayudar a que absorban el detergente en la lavadora. Esto abrirá ligeramente las fibras para permitir que este penetre en el interior, favoreciendo a las fibras.

  • Al lavarlas, evita la sobredosis de detergente, ya que puede dejar las toallas rígidas. Sigue los consejos del fabricante del detergente para la dosificación. Para toallas de colores brillantes, usa un detergente que evite la decoloración.
La acumulación de cal, particularmente en áreas de agua dura, también puede afectar la suavidad y darle a las toallas olor a humedad
  • Usa poco detergente y no uses suavizante, pues este mantiene la humedad y provoca que la tela se pudra. El agua que debes utilizar para lavarlas siempre debe estar fría. Si es posible, es mejor lavar las toallas por separado.
  • Si acabas de comprar toallas, lávalas antes de usarlas. Esto contribuirá a mantener la textura delicada.

La secadora puede mantener las toallas esponjosas

Agregar una pelota o dos de tenis en tu secadora, es otra excelente manera de esponjar tus toallas mientras se secan.

Otro buen consejo es que no dejes que se sequen completamente; deberían quedar un poco húmedas y terminarse de secar al aire, en la sombra.


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