Guía de pisos

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Hemos hecho una guía completa de los tipos de pisos que existen, sus características, instalación y modo de limpieza, ya que a cada uno se les deba dar un tratamiento diferente. Para interiores o exteriores, hay un mundo enorme de posibilidades, por si estás pensando en construir tu casa, o si ya la tienes, darle un aire nuevo remodelándola y cambiándole el piso. Escoge el que más te convenga.

De madera

Características: costosos, pero estéticos, pueden tomar acabados elegantes y clásicos, o rústicos y hasta modernos. Se trabajan en tonos naturales, con vetas a la vista, o pintarse y barnizarse en diversas tonalidades. El uso de tablas largas aporta al piso de madera una rusticidad inigualable.
Instalación: se coloca combinando losetas y tablas cortas, logrando belleza y elegancia inimitable. Puede usarse con acabados mate y brillante, laqueado, barnizado y otros.

Limpieza:
1. Quita el polvo y otros rastros de suciedad pasando la aspiradora con un cepillo de cerdas suaves o usando un trapo seco.

2. Mezcla 1 taza de vinagre en 4 litros de agua tibia. Moja el trapo en esta mezcla. Es importante que lo escurras bien para eliminar el exceso de líquido y evitar así que éste traspase las tablillas.

3. Pásalo por la superficie suavemente, una vez que hayas probado el producto en una franja pequeña.

4. Seca el piso con un trapo limpio y ventila la habitación: esto contribuirá a que se disipe el olor a vinagre.

De ladrillo

Características: son rústicos, duraderos y económicos. Puede ser ladrillo común de construcción, o ladrillos y bloques de hormigón, cemento y mezcla. Pueden ser pintados, laqueados, impermeabilizados y barnizados en diversos acabados, y son ideales para exteriores por su capacidad atérmica, su flexibilidad y durabilidad.
Instalación: se colocan sobre suelos o terrenos nivelados, encajonados o con contención lateral, se fijan con mortero de cemento o sobre una cama de arena.

Limpieza:
1. De manera regular, ya sea a diario, cada dos días o hasta tres días, debes aspirar para eliminar el polvo y la suciedad que queda atrapada entre los poros de los ladrillos.

2. Luego, repasa con un trapo húmedo, para eliminar pelusas, cabellos sueltos y otras suciedades que hubieran quedado enganchadas entre la textura del ladrillo.

Trucos:
– Para mantener el brillo de los pisos de ladrillo, barro y adoquines, utiliza agua tibia con suavizante para la ropa.
– Una vez por año, puedes eliminar la cera vieja y aplicar cera nueva.
– Evita el uso de kerosene, limpiadores ácidos, trementina o limpiadores agresivos, pues sólo harías que el piso pierda su brillo, que aparezcan manchas indelebles en el sector que no esté bien sellado, y te estarías arriesgando a peligros para tu salud.

Cerámicos

Características: los de -cerámica rústica precurada- los hay en tamaños estandarizados, cuentan con una capa no esmaltada y son muy resistentes al alto tránsito. Los de -cerámica bicapas-, son una opción económica y muy resistente al tránsito y al desgaste gracias a su capa superior esmaltada. Su acabado es más elegante y moderno, brillante, aunque mediante técnicas decorativas se logran acabados rústicos también.
Instalación: se coloca sobre un mortero adhesivo que se pone en el contrapiso de material.

Limpieza:
1. Barre o aspira toda la superficie del suelo con el fin de eliminar la suciedad y el polvo que se encuentra en las baldosas. Puedes hacerlo con la ayuda de una escoba, o con un aspirador. Los accesorios de los aspiradores son ideales para limpiar la suciedad de los bordes y juntas de las baldosas.

2. Llena un balde con agua tibia y añade un limpiador específico para limpiar cerámica. La cantidad de producto, vendrá determinada por las instrucciones de uso.

3. Friega toda la superficie del suelo con un trapeador.

4. Una vez tengas el suelo mojado con la solución, frota las uniones de las baldosas con la ayuda de un cepillo de dientes.

5. Finalmente, llena otro balde con agua y enjuaga toda la superficie con la ayuda de un paño.

Truco:
– Para sacarle brillo, pasa un trapo seco o una mopa por toda la superficie.

De mármol

Características: es el ideal para interiores de grandes tamaños y hogares de estilo sobrio y elegante. Por su textura, pueden ser algo resbaladizos al estar húmedos, por lo que se recomiendan para hogares sin niños, mascotas o mayores. Tienen buena resistencia al tránsito diario, aunque sin mantenimiento dan nota del desgaste.

Instalación: Pueden colocarse en bloques, en baldosas cortadas o en pequeños trozos, como adoquinado, unidos entre sí con pastinas.

Limpieza:
1. Cada vez que lo friegues, debes pasar la mopa o un trapo para retirar la humedad. Así lo conservarás con brillo más tiempo.

2. Aplica una capa de cera una vez al mes. Esto ayuda a mantener el brillo del suelo y evita que las manchas sean absorbidas por el material.

3. Cuando éste muy sucio, llena un balde con agua muy caliente y vierte agua oxigenada (aplica una medida de agua oxigenada por cada 12 de agua). Recuerda que el agua debe estar muy caliente. Con un trapeador muy bien escurrido puedes limpiar el suelo. No olvides quitar la humedad con un trapo.

Truco:
Cada 4 o 5 años realiza un pulido a máquina. De esta manera, eliminarás las manchas imposibles de quitar y volverás a darle brillo al mármol.

De granito

Características: son de altísima elegancia y sobriedad. Muy resistentes y clásicos, son una opción algo costosa pero duradera y valedera.
Instalación: suele colocarse en grandes planchas, por economía, cortándose a la medida, aunque también puede colocarse en forma de baldosas a junta mínima.

Limpieza: requieren de un mantenimiento regular de pulido para mantener el brillo, ya que son sensibles a los rayones del desgaste.
1. Limpia el suelo con una aspiradora o una escoba para conseguir que todas las impurezas se eliminen completamente.

2. Mezcla en un balde, un poco de agua con jabón neutro y con la ayuda de un trapeador bien escurrido, dale una pasada, de esta manera conseguirás que el piso de granito tenga más brillo.

Trucos:
– El granito es un material que se mancha muy fácil, por lo tanto, en el momento en el que se te caiga algún material que pueda manchar la piedra (café, comida, vino, cerveza, etc.) deberás limpiar de inmediato el piso para evitar que la mancha se quede de forma permanente.
– Puedes hacer tu propio jabón de pH neutro mezclando una parte de agua con una parte de alcohol.

De cemento y de hormigón

Características: -el cemento alisado- es una opción ideal para exteriores, aunque los interiores rústicos también se benefician de su presencia. Son modernos, duraderos y resistentes, y pueden ser coloreados en infinidad de variantes. También el piso de -hormigón estampado-, técnica de similar aplicación que los de alisado, salvo que se texturiza la superficie mediante moldes.

Instalación: se colocan sobre adhesivo de mortero a junta separada, rellenándose con mortero liviano para dejar al nivel.

Limpieza:
1. Sólo debes barrer con una escoba firme y luego repasar con el trapeador húmedo.

2. Para el mantenimiento diario bastará pasar un escobillón suave de lana para retirar el polvo y las suciedades de gran tamaño.

3. Si en el piso de concreto o de cemento hubiera manchas, debes limpiar con un limpiador multiusos y un cepillo suave, para no dañar ni manchar la superficie. También puedes usar limpiador antigrasa del que usas en la cocina, dependiendo de la mancha.

Mosaicos

Características: -mosaicos graníticos- bicapa, pulidos o rugosos, de durabilidad algo más reducida, aunque, con posibilidad de volver a tratarse y pulirse. -Mosaicos calcáreos- más fáciles de mantener y estéticos, sensible al desgaste, aunque versátil en sus acabados y posibilidades.

Instalación: son mucho más laboriosos en su colocación, aunque mucho más estéticos y de alta durabilidad.

Limpieza:
1. Barre o aspira el piso diariamente. Esto elimina el polvo suelto, las migas de comida y otra suciedad que se puede acumular sobre los pisos de baldosas. El polvo que se deja sobre las áreas mojadas puede convertirse rápidamente en mugre difícil de remover.

2. También deberías barrer o aspirar el piso antes de trapearlo o limpiarlo. Pasa un trapo o trapeador seco por los pisos después de que los hayas barrido.

3. Trapea el piso con agua tibia. Si el piso no tiene manchas ni requiere limpieza profunda, pasar un trapeador húmedo sobre éste será suficiente para mantenerlo limpio. Lávalo en agua tibia limpia después de trapear una sección de la habitación, y repite hasta que todo el piso esté trapeado.

4. Seca el piso. Ya sea que hayas usado agua, o agua con detergente, pasa un paño seco sobre el piso cuando hayas terminado de trapear. Esto evitará que el polvo nuevo se acumule rápidamente.

De granito y porcelanatos

Características: Son opciones elegantes, llamativas y suntuosas.

Instalación: Se los coloca en baldosas o bloques delgados en junta tomada, lo que los hace algo frágiles, aunque bien colocados y sin burbujas de aire por debajo tienen una durabilidad ideal. Ambos pueden ser adquiridos también en acabados mate, una opción costosa para residencias de tendencia clásica, aunque no suntuosa.

Limpieza:
1. Retira el polvo y la suciedad con un cepillo de cerdas suaves o has uso de la aspiradora, si lo consideras necesario. Luego, prepara la mezcla de agua y jabón neutro o limpiador suave para fregar el piso y dejar actuar durante cinco o diez minutos.

2. Aclara seguidamente el suelo con agua totalmente limpia para que no queden manchas de detergente en la superficie.

De piedra y losetas

Características: Estos pisos son una opción natural extremadamente resistente al roce, al tránsito y a la humedad.

Instalación: suelen cortarse a la medida y por encargo, aunque en el mercado podrás encontrarlos en planchas estandarizadas y bloques menores, en diferentes aspectos que van desde el rústico mate hasta el pulido brillante.

Limpieza:
1. Usa la aspiradora para recoger exceso de mugre y polvo.

2. Pasa un trapo humedecido en agua más bien fría, y dejar secar al aire para luego repasar con un trapo seco.

3. Evita caminar sobre el piso húmedo, para no dejar manchas sobre la superficie.

Trucos:
– Si hubiera suciedades persistentes luego de la limpieza regular, puedes ayudarte del bicarbonato de sodio. Simplemente espolvorea sobre la mancha y retira con una esponja humedecida en limpiador multiusos.

– Si el piso de piedra está encerado, puedes cambiar la cera una vez por año. Utiliza productos suaves y de base acuosa, a lo sumo un solvente para quitar la cera, ya que los demás productos (oleosos y ácidos), manchan la piedra.

Flotantes

Características: estos pisos, premoldeados en fábrica, son de madera de alta densidad, generalmente melaminada, con un acabado brillante y llamativo, muy elegante. Es una opción cálida y costosa, ideal para hogares con niños y familias jóvenes que puedan costearlo

Instalación: se acomodan sobre vigas y tarimas, sobre el contrapiso o sobre el piso existente. Es resistente al tránsito, aunque sensible a la humedad.

Limpieza:
1. Diluyendo dos o tres cucharadas de jabón (puedes rallar una pastilla común) en un balde de agua tibia, y mezcla para disolver bien.

2. Si quieres aromatizar el piso, agrega unas gotas de aceite esencial de tu preferencia, aprovechando su aroma y también sus propiedades naturales.

3. Primero, quita el polvillo suelto con la aspiradora o con una escobilla suave. Luego, sumerge un trapo en el agua jabonosa, quita el excedente de líquido, y repasa el suelo frotando en varias direcciones.

4. Deja secar por su cuenta, abriendo puertas y ventanas si fuera necesario, y procura evitar el paso de personas o animales para evitar dejar marcas.

5. Finaliza el proceso dando brillo, repasando con un paño de algodón vigorosamente, pasando el lampazo (haragán) con abrillantador para pisos flotantes, o sino algún producto comercial de tu preferencia.

En vinilos, linóleum y de gomas

Características: son opciones que pueden ser económicas o costeables, dependiendo el acabado buscado, que brindan al ambiente una resistencia inigualable a las manchas.

Instalación: Estas opciones se colocan sobre pisos existentes o contrapisos perfectamente alisados y aislados, aprovechándose su textura mullida de aspecto lúdico y algo nostálgico. Puede instalarse en rollos o en grandes baldosas, mayormente adhesivas, que se recortan a la medida de las necesidades.,

Limpieza: un mantenimiento extremadamente fácil, calidez y aislación, aunque sensibles a los golpes y caídas de elementos punzantes.

1. Barre todos los días. Limpiar la suciedad y el polvo conforme vayan apareciendo es importante, ya que, si se acumulan, puede acabar incrustándose en el piso cuando la gente lo pise al caminar. La suciedad y el polvo actúan como sustancias abrasivas y eliminan el brillo de los pisos de vinilo.

2. Cuando se te derrame algo, límpialo inmediatamente. Derrames lo que derrames, límpialo inmediatamente en lugar de dejar que se seque en el piso. Las bebidas azucaradas son más difíciles de limpiar una vez que se han secado, e incluso el agua puede dañar los pisos de vinilo cuando se deja durante demasiado tiempo. Si limpias estos pequeños desastres de forma inmediata, mantendrás el piso como nuevo y te ahorrarás un gran trabajo a largo plazo.

3. Utiliza una simple solución de vinagre para la limpieza diaria. Por lo general, debes utilizar limpiadores lo más suaves, ya que cuanto más agresivo sea el producto, más dañino resultará para el piso. Para preparar una solución de vinagre, solo tienes que mezclar una taza de vinagre de manzana con 3,8 litros (1 galón) de agua caliente. Después, utiliza una mopa para limpiar el piso con esta solución.

4. Asegúrate de elegir el limpiador adecuado. Si no quieres usar vinagre, puedes comprar un producto especialmente formulado para limpiar pisos de vinilo. Simplemente, asegúrate de elegir el tipo adecuado de limpiador.


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