Una pieza de escultura o un moderno florero puede ser el detalle que sobresalga en un centro de mesa y la haga especial. La elección de esta pieza decorativa es clave y puede basarse en diferentes criterios:
Armonía
La pieza decorativa puede elegirse siguiendo el estilo que predomina en un ambiente. Esto hará que se integre fácilmente con el entorno. Puedes hacer ese match en color, forma, tamaño o estilo.
Contraste
Se puede tener un espacio sumamente clásico y colocar una base para flores o una pieza escultórica muy moderna, o viceversa, colocar una antigüedad en un ambiente minimalista. Esto siempre logrará que la pieza sobresalga. Al igual que para lograr armonía, además de contrastar en estilo, prueba a hacerlo con colores, formas y texturas.
Neutral
Esto aplica más en las bases para flores. Se puede optar por escoger una pieza neutra, que no sobresalga, con la intención de que sean las flores que vamos a colocar en ella, las que se luzcan. Aquellos de texturas y colores lisos son las opciones ideales.
Además de saber cómo escoger la pieza decorativa para el centro de mesa, es necesario tomar en cuenta la colocación y el ángulo, habrá que considerar el tamaño, formas y colores de los otros elementos para que estos no le quiten protagonismo, sino que la complementen o la hagan sobresalir.
Existe también la opción de crear una composición con elementos decorativos para adornar un centro de mesa, uno de los criterios que se recomienda para crear interés es utilizar piezas en números impares. Además se puede ser creativo en cuanto a la combinación de tamaños y formas.
Existen floreros muy exclusivos o esculturas de algún artista famoso que valdrá la pena prestarle especial atención. Puedes exhibirlo como pieza de museo: sola en su espacio para que pueda ser apreciada.
