Cómo limpiar los espejos del baño

10.1K

Limpiar los espejos del baño no es una tarea fácil, puedes pasar un largo rato tratando de dejarlos nítidos para finalmente darte cuenta que no quedan del todo limpios y, aún peor, muchas veces con marcas. Pero hay algunos trucos tan sencillos para lograrlo, que verás lo fácil que los pones en práctica.

Lo primero es tomar en cuenta estos consejos básicos:
  • No uses productos hechos con solventes.
  • No uses mucho producto, generalmente quedan manchas cuando se secan.
  • Limpia el espejo por secciones y a un ritmo constante en un solo sentido.
  • Si usas papel periódico te irá mejor que con un paño, porque no deja pelusas ni marcas.
  • Si es posible limpia los espejos en días nublados, ya que si les da el sol, los productos se evapora más rápido y entonces sí que aparecerán las temidas marcas.

1. El movimiento al limpiar

Uno de los grandes secretos para que tus espejos queden perfectos es el movimiento que usas al limpiarlos. Generalmente, usamos movimientos circulares, pero estos lo que realmente hacen es volver a depositar el polvo y las pelusitas del paño que usamos de nuevo en la superficie, dejando rayas y marcas. Para obtener mejores resultados haz un movimiento en S, presionando de arriba hacia abajo.

2. Un espejo pequeño y uno grande se limpian diferente

Lo mejor para limpiar espejos pequeños es el alcohol. Solo pasa un paño de microfibra por la superficie para eliminar los restos de polvo acumulados y evitar que se ralle, y luego moja un trozo de algodón en agua y pásalo por la superficie. Haz lo mismo con alcohol y frota con cuidado para pulirlo y eliminar la suciedad. Por último, vuelve a pasar el paño de microfibra. Limpiar espejos con alcohol es uno de los métodos más efectivos ¡te sorprenderán!

Para espejos más grandes, lo mejor es utilizar jabón líquido y agua caliente. Lo primero es limpiar el espejo con un paño de microfibra para eliminar el polvo. Después, prepara una mezcla de jabón con agua y deja que repose unos diez minutos. Pon esta mezcla en un aspersor y pulveriza sobre el espejo. Moja una esponja también con la mezcla y frota hasta cubrir de espuma toda la superficie. Enjuaga con agua caliente y seca con un paño de microfibra un poco humedecido. La suciedad habrá desaparecido por completo, pero todavía te queda un paso: pulir el espejo. Basta con que sigas el método anterior de limpiar espejos con alcohol y quedará muy reluciente.

3. Si un espejo se empaña

Haz una mezcla con agua jabonosa y añádele un chorrito de champú. Después sécalo bien con un paño de microfibra o periódico. No se empañará durante meses.

Una opción muy conocida es la de la secadora. Una vez terminaste de bañarte, conecta la secadora y pásala por el espejo.

Otra opción es usar crema de afeitar. Pon un poco de crema de afeitar en el espejo y pasa un paño de microfibra. ¡Verás como tu espejo ya no se empaña!

La cera para pulir el carro también es una opción. Se aplica igual que la crema de afeitar, aunque es un poco más trabajosa. El resultado será fantástico.

4. Usa amoniaco en estos casos

El amoniaco es una posible solución cuando tienes que limpiar espejos muy sucios o muy viejos porque acaba fácilmente con las marcas más resistentes. Mézclalo siempre con agua caliente y aplícalo con un paño de microfibra.

Nada mejor que utilizar una mezcla de agua, amoníaco y alcohol en la siguiente proporción:
½ agua + ¼ de amoniaco + ¼ de alcohol. ¡Quedarán relucientes! Esta preparación puedes usarla para limpiar cualquier tipo de vidrio.

5. No los mojes

Evita humedecer tus espejos porque la humedad se mantiene con el tiempo y esto provoca la aparición de unas molestas manchas negras en su superficie. Si tu espejo ya presenta en la superficie estas manchas, puedes comprar una pintura plateada y aplicar un poco en cada una de las manchas. Luego de que la pintura seque, tu espejo lucirá como nuevo.

6. Utiliza agua tibia

El limpiarlos con agua tibia antes que con templada o fría te garantiza mejores resultados, pues las manchas de grasa se diluyen mejor y más fácilmente.

7. Otras fórmulas caseras

Uno de los mejores para limpiar cristales es el vinagre blanco. Para conseguir un resultado óptimo, añade un chorro de vinagre en una mezcla de agua jabonosa y procede a limpiar el espejo. Si las manchas persisten o está muy sucio, en lugar de usar un paño de microfibra puedes utilizar de primero una esponja. Para darle brillo, recuerda aplicar el alcohol como último paso.

El jugo de limón es otro de los trucos que nunca falla. Es muy parecido al vinagre, por lo que los resultados serán similares. Exprime tres limones en la solución de limpieza y aplica a la superficie. Además, el limón se puede usar también para pulir, así que puedes sustituir la limpieza con alcohol por este ingrediente natural.


Close