Puede que el champán sea el vino espumoso más conocido, pero cualquiera que haya visitado el noreste de Italia, te hablará sobre el prosecco, la versión italiana de las burbujas.
Es uno de los muchos vinos espumosos italianos elaborado con uvas glera de alta calidad. Estas uvas abundan en las regiones del norte de Italia, concretamente en Friuli y Véneto. Las uvas que crecen en estas regiones son conocidas por su dulzura y aroma.
A la hora de elegir una botella de prosecco, ten en cuenta las diferentes variedades que puedes elegir. A lo largo de generaciones se han ido perfeccionando cuatro tipos: demi-sec, seco, extra-seco y brut, el más seco de todos.
Además, puedes elegir dos estilos diferentes de prosecco: frizzante, que es más efervescente y spumante, que ofrece un efecto más chispeante.
Así se elabora
El prosecco sigue la larga tradición del método Charmat, que a diferencia de otros procesos de elaboración, somete a este vino a una segunda fermentación para lograr el efecto burbujeante.
Este proceso permite a los productores de prosecco tener un burbijeante fresco, dulce y afrutado. Siendo la razón principal por la que el prosecco se destaca del resto de vinos espumosos.
¿Cómo es su sabor?
El prosecco suele tener un perfil seco. Sin embargo, los sabores frutales de la uva pueden aportar una sensación de dulzor. Aunque el brut es el prosecco más popular, hay distintos tipos clasificados en función de la cantidad de azúcar que llevan por litro:
- Brut, que contiene hasta 12 gramos.
- Seco, con al menos 17-32 gramos.
- Extra seco, con 12 a 17 gramos.
- Demi-sec, tiene entre 32 y 50 gramos.
Otra curiosidad notable en su sabor es que los productores de prosecco mezclan otra variedad de vino blanco en la botella: pinot bianco, pinot noir o chardonnay. La razón detrás de la mezcla es agregarle más cuerpo y carácter. Esto está permitido por la DOCG (Denominazione di Origine Controllata e Garantita), siempre y cuando se utilice solamente un 15% en la botella.
¿Buscas el mejor prosecco?
Si está buscando tener una botella de prosecco de la más alta calidad, nunca se equivocará con prosecco superiore DOCG. Producen la botella de vinos prosecco más sofisticada que se puede conseguir en toda la región. La colina donde se cultivan las uvas fue incluso declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Esto es para preservar la larga herencia de uvas cuidadosamente recolectadas a mano y la larga tradición de elaboración de prosecco.
¿Por qué se compara con el champán?
Esta comparación se da por tener casi el mismo dulzor y sabor afrutado. Ambos son burbujeantes, blancos y fáciles de beber. Aunque comparten algunas características destacables entre sí, lo cierto es que siguen siendo muy diferentes:
No se elaboran con el mismo método de fermentación. La elaboración del champán sigue el Método Champenoise durante su segundo proceso de fermentación. Por lo tanto, el perfil gustativo de la mayoría de los champanes es más estructurado y realzado por la fruta en comparación con el prosecco.
Para maridarlo
El prosecco es la combinación perfecta para cualquier tipo de comida. Sin embargo, es mejor para un almuerzo y los aperitivos. En general combina bien con ensaladas, platos de frutas, embutidos, pastas, platos picantes e incluso sushi.
Cuanto más azúcar mejor maridan con algunos postres o incluso con quesos de sabor más marcado, mientras que los brut y extra brut deben reservarse para platos más exigentes. El prosecco de categoría superiore, posiblemente de añada, combina muy bien con la pastelería salada, los quesos y embutidos semicurados, casi todo tipo de platos a base de pescado, pasta rellena con verduras y mariscos.
¿Cómo se sirve el prosecco?
Debe servirse idealmente frío, a una temperatura de entre 6 y 8 grados, y con una copa alta y delgada, que ayude a preservar sus burbujas durante una mayor cantidad de tiempo y apreciar mejor sus aromas.
Las recetas




