La Chemex

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Hay algo en preparar tú mismo una taza de café artesanal que es muy satisfactorio. Y si te gusta el café limpio, ligero y dulce, ¡entonces una Chemex es para ti!

Es una de las favoritas de los verdaderos amantes del café debido a que deja apreciar cada matiz de este grano y conserva todo su sabor sin ninguna alteración.

La Chemex es una cafetera manual de vidrio y de diseño elegante. Tiene forma de reloj de arena, con un collar de madera que sirve de asa y otras tienen un mango de cristal. Se puede encontrar en varios tamaños: de 3, 6, 8 e incluso 10 tazas.

El método Chemex

En este método la preparación del café es sencilla ya que se trata de una cafetera de goteo con un proceso 100 por ciento manual. El café que se obtiene es ligero y sin notas ácidas ni amargas. No en vano su inventor era químico (Peter J. Schlumbohm, en 1941) y dominaba perfectamente la extracción de sabor y aroma de los granos de café.

Para preparar un café con el método Chemex necesitas la cafetera, unos filtros especiales y un hervidor de agua. Los filtros son de papel y son entre un 20% y un 30% más pesados que los de otras cafeteras, de modo que retienen mejor los aceites suspendidos durante la extracción.

¿Qué café se debe utilizar?

El café debe ser de buena calidad y con un molido grueso, algo sumamente importante para conseguir un buen resultado. El punto ideal es cuando el café es granulado pero no como arena. Si el molido es muy fino, obstruye el filtro y no se extrae bien.

Te recomendamos moler el café en el momento para conservar todo el aroma y obtener el punto de molienda ideal.

El agua

El agua debe estar entre 90ºC y 96ºC, más o menos un poco después de apagar el fuego cuando el agua hierva. En ese punto el agua estará preparada.

La proporción entre agua y café molido depende del gusto de cada uno. Por norma general, el ratio es de una cucharada de café molido por cada 150 ml de agua. Con el método Chemex el café resultante es bastante ligero. Por eso, si te gusta un café más intenso, puedes aumentar la proporción de café.

Los pasos

Con la Chemex la infusión es lenta, pero te da la oportunidad de controlar el proceso en todo momento y así poder ajustarlo para conseguir tu café ideal.

  1. Calienta el agua hasta que hierva: el recipiente que utilices debe permitir verter el agua en el café de forma continua y controlada.
  2. Coloca el filtro en el cuello de la cafetera: el filtro en forma de cono, tiene tres capas en un lado y solo una en el otro. La parte gruesa debe estar en la parte del pico vertedor.
    Las tres capas están pensadas para que el filtro no se deshaga en la boquilla y, además, cree un canal de aire durante la extracción.
  3. Humedece el filtro con agua caliente y desecha el agua sobrante: no es un paso imprescindible pero es recomendable porque elimina posibles sabores que haya en el papel y calienta la cafetera.
  4. Pon el café en el filtro: este debe quedar bien repartido y sin apretar.
  5. Preinfusiona el café: vierte una pequeña cantidad del agua en el café, empezando por el centro y en círculos hasta la parte exterior. Una vez humedecido el café déjalo infusionar por 30 segundos.
  6. Vierte el resto del agua: una vez preinfusionado el café, sigue vertiendo el agua en círculos y en varias tandas separadas por algunos segundos. El agua debe estar siempre muy por debajo de la parte superior de la cafetera. Es difícil marcar cada cuando y cuánta agua añadir en cada tanda. Lo ideal es ir haciendo pruebas hasta conseguir el café a tu gusto. Es en este proceso en donde se consiguen diferentes matices.
  7. Pasados entre 3 y 5 minutos: el café estará listo. Retira el filtro con el café molido y deséchalo.
  8. Remueve el café con suavidad para oxigenarlo: si quieres mantener el café caliente dentro de la Chemex puedes envolver la cafetera con una toalla.

El resultado es un café muy limpio, con poco cuerpo pero sin ningún rastro de acidez ni de sabor amargo, ya que el filtro de papel retiene los aceites que se liberan con la infusión.

El cuidado de la Chemex

Con un manejo y una limpieza suave, podrás utilizar tu Chemex toda la vida.

Para la limpieza diaria, lava tu Chemex a mano con agua tibia y jabón para platos, o colócala en el lavavajillas. Retira el mango de madera antes de cualquier lavado.

Para una limpieza más profunda que elimine los residuos aceitosos o la apariencia turbia, vierte cantidades iguales de vinagre blanco destilado y agua tibia en la cafetera. Llénala por completo. Espera unas horas o toda la noche para aflojar los aceites o la acumulación. Para finalizar, bota el liquido de vinagre y deja correr agua tibia en la Chemex mientras frotas el interior con un cepillo para botellas. Lávala con agua y jabón para platos y luego déjala secar.

También para té

Aunque está pensada y diseñada desde el inicio para extraer todos los sabores del café, también se puede usar con té.

El tiempo de infusión del té es, en muchos casos, de entre 3 y 5 minutos, el mismo tiempo que se tarda en sacar un café.

Aún cuando la comodidad es lo que prevalece en nuestros tiempos, algunos diseños como la Chemex, prevalecen en el campo del café de especialidad. Te animamos a usar la Chemex y experimenta cómo un mismo grano de café puede dar infusiones tan diferentes según la cafetera que uses.


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