El queso mató

1.5K

Si amas el queso y estás buscando algo ligero, fresco y delicioso, el queso mató es una joya catalana que no puedes dejar de probar. Este queso típico y muy antiguo no solo es delicioso, sino que también es muy versátil y saludable. ¡Prepárate para enamorarte de este tesoro culinario!

Es un queso fresco, blanco y de textura suave que se elabora tradicionalmente con leche de vaca o cabra. Lo que lo hace especial es su proceso de elaboración artesanal, que conserva su autenticidad y sabor natural.

Su sabor es delicado, con un toque ligeramente dulce que lo convierte en el acompañante perfecto para platos dulces y salados. 

En Cataluña, es parte de la tradición gastronómica desde la época medieval, especialmente en la región de los Pirineos. Es tan valorado que es protagonista de uno de los postres más icónicos de la zona: mel i mató, una combinación de queso mató con miel que es simplemente celestial.

También conocido como queso brossat o Brull y, por su aspecto, puede confundirse con el requesón. Son similares, mismo color, parecida textura y un sabor que a veces puede llegar a confundirse. De hecho, en muchos sitios se dice que el mató es requesón, pero no es así, ya que es un queso y no un derivado lácteo que se obtiene a partir del suero de la leche como el requesón. El queso catalán es más gelatinoso y tiene más concentración de agua.

¿Por qué es saludable?

Para obtener 150 g de queso mató se necesita aproximadamente un litro de leche fresca. Esto significa que su rendimiento de producción es de alrededor de un 10 al 15%, dado que la mayor parte del producto resultante es suero. El resultado en términos nutricionales es que 100 g de este queso aportan 145 calorías, 9 g de proteína, 4 g de carbohidratos y 10 g de grasa.

Una de sus cualidades más destacadas se relaciona con las proteínas. Este queso fresco contiene cuatro veces más que la leche, las cuales poseen un valor biológico superior en comparación con otros alimentos lácteos. Esta característica lo convierte en una excelente fuente de proteínas para aquellos que buscan mantener una dieta equilibrada y satisfactoria.

Junto con su alto contenido en proteínas, el queso mató destaca por su bajo contenido en grasas, con apenas una cuarta parte de la presente en el queso fresco. Esta cualidad lo convierte en una opción a tener en cuenta por aquellas personas que necesitan reducir su ingesta de grasas o controlar su peso. Además, su facilidad de digestión lo hace adecuado incluso para aquellos con estómagos sensibles, lo que amplía su atractivo como alimento versátil y saludable.

¿Cómo usarlo?

Su textura suave, sabor delicado y versatilidad lo convierten en un aliado perfecto para darle un toque especial a tus platos, tanto dulces como salados. Si te estás preguntando cómo sacarle el máximo partido, aquí tienes algunas ideas.

1. Postres

Este queso brilla en el mundo de los postres gracias a su sabor sutilmente dulce. Estas son algunas formas de usarlo:

  • Mel i mató: este clásico catalán combina el queso mató con miel y frutos secos como nueces o almendras. Es sencillo, delicioso y perfecto como postre ligero.
  • Tartas y pasteles: puedes usar queso mató como base para tartas frías o mezclarlo con frutas frescas como fresas o melocotones.
  • Crema de mató: mezcla queso mató con un poco de yogurt, miel y canela para obtener una crema deliciosa que puedes usar como relleno de crêpes o acompañar con frutas.

2. Ensaladas

También puede ser la estrella de tus ensaladas. Su textura cremosa contrasta perfectamente cuando lo mezclas con vegetales frescos como tomate cherry, pepino, aceitunas y hojas de espinaca. También es perfecto para ensaladas de frutas.

3. Platos principales con un toque gourmet

Dale un giro especial a tus platos principales con estas ideas:

  • Relleno para pastas: mezcla queso mató con espinacas salteadas y utilízalo como relleno para ravioles o canelones.
  • Tostadas gourmet: unta queso mató en una rebanada de pan integral y agrégale un poco de salmón ahumado o jamón serrano.
  • Salsas cremosas: incorpora queso mató en una salsa ligera para acompañar carnes o pescados a la plancha.

4. Desayunos

Este queso es ideal para empezar el día con energía o disfrutar de una merienda ligera. Combínalo con granola y frutas frescas o agrégalo a tus smoothies para darles una textura más cremosa. También puedes preparar tostadas.

5. Aperitivos

Si quieres impresionar a tus invitados, el queso mató es perfecto para crear aperitivos originales:

  • Mini tartaletas: llena tartaletas con queso mató y decóralas con mermelada de tomate o cebolla caramelizada.
  • Rollitos de zucchini: usa tiras de zucchini a la plancha para enrollar queso mató mezclado con hierbas frescas como albahaca o cebollín.
  • Dips cremosos: mezcla queso mató con yogurt, ajo y especias para un dip que acompañe crudités o pan pita.

Sin duda, el queso mató es un ingrediente que vale la pena conocer, tan versátil que sus posibilidades son casi infinitas. Desde recetas simples y rápidas hasta platos más elaborados, siempre encontrarás una forma de incluirlo en tu cocina. ¡Anímate a probarlo en nuevas combinaciones y haz del queso mató tu ingrediente estrella!


Close
Revista Enmicasa.com © Copyright 2002-2026. Todos los derechos reservados
Close